Primero que nada me presento, me llamo Vanesa y te voy a contar un poquito de mi historia, así sabrás como nació Silkian.

Desde hace muchos años, creo que desde que tengo uso de razón,  soñaba con tener la posibilidad de hacer algo que me permitiera trabajar desde casa y con flexibilidad horaria. Pero lo veía como un sueño que realmente no estaba destinado para mí.

Siempre trabajé para terceros hasta unos años antes del 2000 (cambio al euro) en que di el paso y monté mi inmobiliaria.

Me fue genial. Ganaba muy, muy bien. Lo cierto es que no me podía quejar. Sin embargo, cuando me iba de vacaciones no era capaz de disfrutarlas al 100×100 porque me estresaba ser consciente que día que no trabajaba, era un día que no generaba ingresos.

Por situaciones personales, mi vida se desvió de rumbo. Cambio de residencia y de actividad, eso sí, continué trabajando por cuenta propia. Todo esto fue vuelta a empezar puesto que en la mayoría de los trabajos “tradicionales” esto significa, buscar nuevos clientes, nueva estructura… en fin, empezar de “0”.

También me fue muy bien en ese período 2003-2008. Aunque no sabíamos lo que era tener vacaciones.

En 2006 nace mi hija y en 2008, la vida personal me lleva a tener que tomar una nueva decisión y por ende cambiar una vez más de residencia . Me voy con mi hija,  dejando la actividad y todo lo que había conseguido, atrás. 

A comenzar otra vez desde “0” en una localidad donde no conocía a nadie, sin liquidez y buscando trabajo en el peor momento, cuando comenzó la “Crisis de 2008”

Estuve dando tumbos laboralmente hablando, hasta que a finales de ese año, comienzo a trabajar para terceros en un Call Center, como teleoperadora.

Duro, muy duro no solo porque no había trabajado nunca en este sector y la formación fue enorme e intensiva para poder dominar la actividad, sino que tuve que adaptarme a trabajar a las órdenes de “unos cuantos”, cosa que llevaba más de 10 años sin hacer.

Lo cierto es que nunca me molestó ni aprender ni cumplir órdenes. Pero, cuando las directrices no tienen sentido o ves que puedes mejorarlas, las planteas desde la humildad y te dicen que te pagan por “obedecer” no “pensar” y si te equivocas te “penalizan”con suspensiones de empleo y sueldo y anulación de incentivos/comisiones… créeme, es doblemente duro.

Aún así, di un 100% de mi esfuerzo y trabajo para conseguir siempre más de la productividad que me exigían. Es más, estuve 9 años en esta empresa de Telecomunicaciones.

Mi preocupación por tener una “estabilidad económica” para que no le falte nada a mi hija y sobre todo, disponer de un horario que, aunque no fuera flexible, me permitiera salir de trabajar justo para ir a recogerla al cole y ya disfrutar la tarde con ella, me llevó a aguantar lo que en otras circunstancias no habría podido.

Pero empecé a desear más y más ese sueño de poder trabajar otra vez por mi cuenta como años atrás pero dando un paso más, hacerlo desde casa.

Así que cuando mi hija ya era un poquito más mayor, comprendí que era el momento de avanzar y por las tardes comencé a trabajar desde casa dando servicio de uñas acrílicas (tras muchos cursos de formación).

Aquí nació Silkian. En este caso Silkian Nails, actividad que hoy sigue funcionando.

Combiné ambos trabajos hasta que consideré que era el momento de dedicarme sólo a mi negocio y dejar de trabajar para terceros.

En el año 2018, ya tuve otra revelación. Aún apasionándome esculpir uñas, me di cuenta que no quería pasar el resto de mi vida sentada trabajando 8 o 10H de Lunes a Sábados. Porque volvía a tener la situación que cuando tuve los otros negocios, “día que trabajo genero ingresos”, “día que no trabajo no genero ingresos”. 

Podría haberme planteado montar un local, contratar gente…. , pero lo que sí tenía claro es que no quería atarme a un horario en un local ni tampoco a todo el desgaste mental que conlleva tener empleados y llevar una empresa a ese nivel.

Deseaba otra cosa, encontrar esa actividad que me permitiera lo que siempre quise, trabajar sin horarios fijos, desde casa o donde quisiera y seguir generando ingresos aunque estuviera de vacaciones.

Silkian Nails, hizo cumplir parte de este sueño pero ahora sentía que estaba preparada para dar un paso más.

La cuestión es que, llámalo destino, fuerza del Universo, Dios o lo que sea, puso en mi camino esta otra actividad que desarrollo junto con la de Técnico de uñas.

Una actividad totalmente nueva para mí. 

Eso te lleva a tomar una de dos decisiones.

O intentarlo sabiendo el sacrificio que conlleva, formarse y no ver al principio ingresos que se equiparen a los de un sueldo pero que en un futuro cercano, éstos podrían ser muchísimo mayores que cualquier salario.

O, renunciar, todo por la comodidad que supone seguir como estás. Aunque no sea lo mejor opción te resulta fácil porque es lo que conoces, tu vida rutinaria como la de tanta gente.

Yo decidí intentarlo. Y desde que lo decidí siempre digo que no renunciaré me lleve el tiempo que me lleve.

Tienes que luchar por conseguir lo que deseas, esto es lo que te mantiene realmente viva y que permite tu progreso tanto a nivel personal, intelectual como laboral.

Eso sí, disfrutando del camino hasta conseguirlo. Porque el presente es el que construye el futuro.

Ahora te hablo de esta actividad.

Me formé como Coach/Asesora de bienestar y de emprendimiento para trabajar desde casa.

Es decir, ayudo a las personas a que consigan lo que buscan. Ya sea salud, mejorar hábitos o comenzar su andadura trabajando por cuenta propia.

No hay nada más reconfortante, que el trabajo sea ayudar a las personas que te lo pidan.

Una actividad que además no requiere de inversión. Con 65,50€ ya puedes empezar. Increíble pero cierto.

Y, yo, que me alimentaba bastante mal, conseguí no solo aprender a tener hábitos sanos sino que ayudo a que otros lo aprendan también.

Y yo, que pasé bastante tiempo buscando que trabajo podría tener por mi cuenta para conseguir libertad y flexibilidad de horarios, ahora le facilito directamente  a los demás el camino para conseguirlo también.

La vida que tenemos es el resultado de las decisiones que tomamos.

Aquí estoy si buscas lo mismo que yo.

 

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